La Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, presidió la Cumbre del MERCOSUR realizada en San Juan. |
(3 de agosto, 2010) Los Jefes de Estado de los países miembros del MERCOSUR celebraron con beneplácito el enfoque integral de desarrollo contenido en el documento elaborado por la Secretaría Ejecutiva de la CEPAL, La hora de la igualdad. Brechas por cerrar, caminos por abrir, durante la trigésimo novena reunión ordinaria del Consejo del Mercado Común del MERCOSUR, que se desarrolló hoy en San Juan, Argentina.
En un comunicado conjunto, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández; y los Presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Paraguay, Fernando Lugo; de Uruguay, José Mujica, y el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, en representación del presidente Hugo Chávez, dijeron que comparten "la visión de un desarrollo que reduzca la pobreza y las desigualdades colocando a la igualdad como centro de todos los esfuerzos para alcanzar un mayor bienestar de los pueblos latinoamericanos, considerándose a la misma no sólo en términos de acceso a las oportunidades, sino también como titularidad de derechos".
Durante la reunión, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, se dirigió a los mandatarios y señaló la importancia de cerrar las históricas brechas de desigualdad que aún predominan en la región.
"Cuanto más la desigualdad recorre nuestra región, más intenso es el anhelo de igualdad. Es urgente adoptar una agenda que confirme el cambio de rumbo que muchos de los países de la región han seguido para hacer de la igualdad el valor intrínseco del desarrollo que buscamos", señaló la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en referencia al documento La hora de la igualdad. Brechas por cerrar, caminos por abrir, presentado por el organismo en su Trigésimo tercer período de sesiones, en mayo en Brasilia.
"La CEPAL considera la integración regional como un camino para abrir oportunidades de desarrollo productivo y bienestar social, ya que los desafíos de hoy difícilmente se pueden resolver aisladamente. El MERCOSUR como proyecto de integración representa un excelente ejemplo de esto", declaró.
Alicia Bárcena destacó los logros del MERCOSUR como expresión de la integración y cómo las políticas públicas anticílicas aplicadas por sus países ayudaron a mitigar los costos sociales de la crisis. Recordó que en el período previo a las turbulencias internacionales, la desigualdad había cedido terreno por primera vez en décadas gracias a políticas sociales y macroeconómicas progresistas y prudentes.
"El MERCOSUR es un espacio que inspira y convoca, ya que exhibe la mayor densidad de comercio intrarregional con tres instrumentos novedosos: el Fondo MERCOSUR de Garantías para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, el Fondo de Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM), y el sistema de pagos en moneda local", agregó.
A continuación, la alta funcionaria de la ONU enumeró los pilares sobre los cuales se sustenta la nueva agenda de desarrollo propuesta por la CEPAL:
La igualdad se basa en la titularidad de derechos y no solamente en acceso
Las brechas sociales no cerrarán en tanto no se cierren las brechas productivas
Hay que igualar para crecer y crecer para igualar
La calidad de la política es central para el desarrollo con igualdad
Agregó que la región puede crecer más y mejor, con mayores niveles de inclusión e igualdad social y transformar la estructura productiva con énfasis en el eje industrial, tecnológico y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas.
Recalcó la importancia de contar con políticas que aborden la heterogeneidad territorial al interior de los países, impulsar un pacto laboral que genere dinamismo económico y proteja al trabajador y fomentar un aumento sostenido del gasto social, avanzar en la institucionalidad y hacia sistemas de transferencias de ingresos que mejoren la distribución.
"Sólo en un Estado democrático -que sea un Estado de bienestar y no un Estado subsidiario- será posible poner en práctica políticas de largo plazo basadas en consensos nacionales en pos de la igualdad", señaló Alicia Bárcena.
"Esta es y no otra, la hora de la igualdad", concluyó.
En la Cumbre de Jefes de Estado del MERCOSUR y Estados Asociados estuvieron también presentes los Presidentes de Bolivia, Evo Morales; Chile, Sebastián Piñera; junto a representantes de los gobiernos de Colombia, Ecuador y Perú, e invitados especiales, entre ellos representantes de México, Egipto y de organismos internacionales y multilaterales como la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la Corporación Andina de Fomento (CAF), la Comunidad Andina (CAN), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).
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Palabras de Alicia Bárcena,
Secretaria Ejecutiva de la CEPAL,
en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados
San Juan, Argentina,
3 de agosto de 2010
Señora y señores Presidentes de los Estados partes del Mercosur
Señores Presidentes de los Estados Asociados
Señores Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados partes del Mercosur
Señores Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados Asociados y México
Señores Ministros de los Estados partes y asociados del Mercosur
Señor Gobernador de la Provincia de San Juan
Señor Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía
Señor Ministro de Comercio e Industria de la República Árabe de Egipto
Señores representantes del Parlamento del Mercosur
Señores Secretarios Generales y representantes de instituciones y organismos regionales
Amigas y amigos
Gracias.
Sea ésta la primera palabra que pronuncie en esta Cumbre de Jefes de Estado de Mercosur. Gracias Presidenta Fernández y gracias a todos ustedes por su disposición a escuchar la voz de la CEPAL en esta reunión.
Estoy plenamente consciente de lo excepcional de este gesto y créanme que lo valoro y lo interpreto como un gesto de reconocimiento y apoyo a una institución cuya trayectoria ha estado entrelazada con los vaivenes de la historia contemporánea de América Latina y el Caribe y cuyo sello de origen ha sido y seguirá siendo la construcción de un pensamiento propio, genuinamente regional, un pensamiento crítico, un pensamiento vivo. Una trayectoria larga, en donde los conceptos y propuestas acuñadas en la CEPAL, en los distintos momentos de nuestra azarosa historia regional, han sido valorados como importantes contribuciones para enfrentar los desafíos mayores del desarrollo de América Latina y el Caribe.
La CEPAL considera la integración regional como un camino para abrir oportunidades de desarrollo productivo y bienestar social, en la conciencia que los desafíos de hoy difícilmente se pueden resolver aisladamente. El Mercosur como proyecto de integración representa un excelente ejemplo de esto.
Hoy, fiel a esa tradición, vengo a San Juan y me presento ante ustedes con una propuesta y una apuesta, cuyo título es un llamado a la acción “La hora de la igualdad. Brechas por cerrar caminos por abrir”.
La porfiada desigualdad ya ha recorrido cinco siglos de discriminación racial, étnica y de género, con ciudadanos de primera y segunda categoría y la peor distribución del ingreso del mundo. Sólo recientemente ha podido ceder en diez países gracias a políticas sociales progresistas. Pero el problema de fondo continúa golpeándonos con la exacerbación de la heterogeneidad de las oportunidades productivas, el deterioro del mundo del trabajo y el segmentado acceso a la protección social, y la volvemos a reconocer agravada por las asimetrías frente a la globalización.
Por ello, cuanto más la desigualdad recorre nuestra región, más intenso es el anhelo de igualdad y más urgente se hace el adoptar una agenda que de sosiego a este anhelo y que confirme el cambio de rumbo que muchos de los países de la región, bajo los legítimos y soberanos liderazgos que ustedes detentan, han adoptado para hacer de la igualdad el valor intrínseco del desarrollo que buscamos.
Vengo a esta ciudad, enclavada en medio de los Andes, abrigada con una sólida convicción, que los países de América Latina y el Caribe, como nunca en su historia, gozan de la suficiente madurez política, económica y cultural para tomar la decisión histórica de cerrar sus brechas centenarias y abrir caminos para que nuestros ciudadanos no solo tengan expectativas de un futuro mejor para ellos y sus hijos sino que conquisten el derecho al presente.
Esta nueva agenda de desarrollo se sustenta en los siguientes principios:
La igualdad se basa en la titularidad de derechos y no solamente en acceso;
Las brechas sociales no cerraran en tanto no cerremos las brechas productivas;
Hay que igualar para crecer y crecer para igualar;
La calidad de política es central para el desarrollo con igualdad;
Sostenemos que la región puede crecer más y mejor. No basta con lograr un mayor dinamismo económico, sino mayores niveles de inclusión e igualdad social, menor exposición a los impactos de la volatilidad externa, más inversión productiva y más generación de empleos de calidad.
La actual crisis global refuerza la importancia de examinar críticamente el estilo de hacer política macroeconómica. En ese marco, es fundamental que dichas políticas den un salto hacia adelante que priorice el desarrollo productivo.
Proponemos una transformación productiva para superar la heterogeneidad estructural que caracteriza a nuestros países procurando el avance de la frontera productiva, a partir de tres ejes integrados de políticas: el industrial, el tecnológico, y el apoyo a las PYMES como pieza central del desarrollo con igualdad.
Estamos convencidos que el territorio importa. Las brechas sociales y de productividad también tienen su expresión espacial. De allí la urgencia de crear políticas que aborden la heterogeneidad territorial al interior de los países.
Sostenemos que el empleo es la llave maestra para cerrar las brechas sociales. Proponemos una hoja de ruta centrada, entre otros temas, en el impulso de un pacto laboral que genere dinamismo económico y proteja al trabajador y genere igualdad de oportunidades laborales para las mujeres, minorías étnicas y jóvenes.
En tanto logramos cerrar las brechas productivas será necesario seguir con políticas sociales activas que aseguren la protección social universal. Una política pública a favor de la igualdad no se restringe a nivelar las oportunidades sino que la función del Estado se extiende para procurar mayor igualdad de resultados y de niveles de bienestar. Para ello es necesario un incremento sostenido del gasto social, avances en materia de institucionalidad social para mejorar la gestión pública y sistemas de transferencias de ingresos que surtan un claro efecto redistributivo.
El Estado que construye la igualdad debe ser un Estado democrático, en donde las políticas públicas de largo plazo den cuenta de consensos nacionales en pos de la igualdad. Se trata de un Estado de bienestar y no de un Estado subsidiario.
Señora y señores Presidentes
Esta es y no otra, la hora de la igualdad.
Una vez más gracias, ha sido un honor dirigirme a ustedes.
Publicado en http://www.eclac.org/

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