martes

Interesante debate político

Programa Marca de Radio
Conduce Eduardo Aliverti. 
Entrevista con Alcira Argumedo, 
Juan Manuel Abal Medina y Artemio López.

jueves

"La hora de la igualdad" recibe respaldo de los Presidentes del MERCOSUR



La Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, 
presidió la Cumbre del MERCOSUR realizada en San Juan.

 En Cumbre de Jefes de Estado realizada en San Juan, Argentina: La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, destacó que las políticas públicas anticílicas aplicadas por los países que conforman el bloque ayudaron a mitigar los costos sociales de la crisis.
(3 de agosto, 2010) Los Jefes de Estado de los países miembros del MERCOSUR celebraron con beneplácito el enfoque integral de desarrollo contenido en el documento elaborado por la Secretaría Ejecutiva de la CEPAL, La hora de la igualdad. Brechas por cerrar, caminos por abrir, durante la trigésimo novena reunión ordinaria del Consejo del Mercado Común del MERCOSUR, que se desarrolló hoy en San Juan, Argentina.
En un comunicado conjunto, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández; y los Presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Paraguay, Fernando Lugo; de Uruguay, José Mujica, y el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, en representación del presidente Hugo Chávez, dijeron que comparten "la visión de un desarrollo que reduzca la pobreza y las desigualdades colocando a la igualdad como centro de todos los esfuerzos para alcanzar un mayor bienestar de los pueblos latinoamericanos, considerándose a la misma no sólo en términos de acceso a las oportunidades, sino también como titularidad de derechos".
Durante la reunión, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, se dirigió a los mandatarios y señaló la importancia de cerrar las históricas brechas de desigualdad que aún predominan en la región.
"Cuanto más la desigualdad recorre nuestra región, más intenso es el anhelo de igualdad.  Es urgente adoptar una agenda que confirme el cambio de rumbo que muchos de los países de la región han seguido para hacer de la igualdad el valor intrínseco del desarrollo que buscamos", señaló la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en referencia al documento La hora de la igualdad. Brechas por cerrar, caminos por abrir,  presentado por el organismo en su Trigésimo tercer período de sesiones, en mayo en Brasilia.
"La CEPAL considera la integración regional como un camino para abrir oportunidades de desarrollo productivo y bienestar social, ya que los desafíos de hoy difícilmente se pueden resolver aisladamente. El MERCOSUR como proyecto de integración representa un excelente ejemplo de esto", declaró.
Alicia Bárcena  destacó los logros del MERCOSUR como expresión de la integración  y cómo las políticas públicas anticílicas aplicadas por sus países ayudaron a mitigar los costos sociales de la crisis.  Recordó que en el período previo a las turbulencias internacionales, la desigualdad había cedido terreno por primera vez en décadas gracias a políticas sociales y macroeconómicas progresistas y prudentes.
"El MERCOSUR es un espacio que inspira y convoca, ya que exhibe la mayor densidad de comercio intrarregional con tres  instrumentos novedosos: el Fondo MERCOSUR de Garantías para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, el Fondo de Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM),  y el sistema de pagos en moneda local", agregó. 
A continuación, la alta funcionaria de la ONU enumeró los pilares sobre los cuales se sustenta la nueva agenda de desarrollo propuesta por la CEPAL:
La igualdad se basa en la titularidad de derechos y no solamente en acceso
Las brechas sociales no cerrarán en tanto no se cierren las brechas productivas
Hay que igualar para crecer y crecer para igualar
La calidad de la política es central para el desarrollo con igualdad
Agregó que la región puede crecer más y mejor, con mayores niveles de inclusión e igualdad social y transformar la estructura productiva con énfasis en el eje industrial, tecnológico y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas.
Recalcó la importancia de contar con políticas que aborden la heterogeneidad territorial al interior de los países, impulsar un pacto laboral que genere dinamismo económico y proteja al trabajador y fomentar un aumento sostenido del gasto social, avanzar en la institucionalidad y hacia sistemas de transferencias de ingresos que mejoren la distribución.
"Sólo en un Estado democrático -que sea un Estado de bienestar y no un Estado subsidiario- será posible poner en práctica políticas de largo plazo basadas en consensos nacionales en pos de la igualdad", señaló Alicia Bárcena.
"Esta es y no otra, la hora de la igualdad", concluyó.
En la Cumbre de Jefes de Estado del MERCOSUR y Estados Asociados estuvieron también presentes los Presidentes de Bolivia, Evo Morales;  Chile, Sebastián Piñera;  junto a representantes de los gobiernos de Colombia, Ecuador y Perú,  e invitados especiales, entre ellos representantes de México, Egipto y de organismos internacionales y multilaterales como la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la Corporación Andina de Fomento (CAF), la Comunidad Andina (CAN), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).  ..........................................................................................................    Palabras de Alicia Bárcena,  Secretaria Ejecutiva de la CEPAL,  en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados San Juan, Argentina,      3 de agosto de 2010    Señora y señores Presidentes de los Estados partes del Mercosur Señores Presidentes de los Estados Asociados Señores Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados partes del Mercosur Señores Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados Asociados y México Señores Ministros de los Estados partes y asociados del Mercosur Señor Gobernador de la Provincia de San Juan Señor Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía Señor Ministro de Comercio e Industria de la República Árabe de Egipto Señores representantes del Parlamento del Mercosur Señores Secretarios Generales y representantes de instituciones y organismos regionales Amigas y amigos Gracias.      Sea ésta la primera palabra que pronuncie en esta Cumbre de Jefes de Estado de Mercosur. Gracias Presidenta Fernández y gracias a todos ustedes por su disposición a escuchar la voz de la CEPAL en esta reunión. Estoy plenamente consciente de lo excepcional de este gesto y créanme que lo valoro y lo interpreto como un gesto de reconocimiento y apoyo a una institución cuya trayectoria ha estado entrelazada con los vaivenes de la historia contemporánea de América Latina y el Caribe y cuyo sello de origen ha sido y seguirá siendo la construcción de un pensamiento propio, genuinamente regional, un pensamiento crítico, un pensamiento vivo. Una trayectoria larga, en donde los conceptos y propuestas acuñadas en la CEPAL, en los distintos momentos de nuestra azarosa historia regional, han sido valorados como importantes contribuciones para enfrentar los desafíos mayores del desarrollo de América Latina y el Caribe. La CEPAL considera la integración regional como un camino para abrir oportunidades de desarrollo productivo y bienestar social, en la conciencia que los desafíos de hoy difícilmente se pueden resolver aisladamente. El Mercosur como proyecto de integración representa un excelente ejemplo de esto. Hoy, fiel a esa tradición, vengo a San Juan y me presento ante ustedes con una propuesta y una apuesta, cuyo título es un llamado a la acción “La hora de la igualdad. Brechas por cerrar caminos por abrir”. La porfiada desigualdad ya ha recorrido cinco siglos de discriminación racial, étnica y de género, con ciudadanos de primera y segunda categoría y la peor distribución del ingreso del mundo. Sólo recientemente ha podido ceder en diez países gracias a políticas sociales progresistas. Pero el problema de fondo continúa golpeándonos con la exacerbación de la heterogeneidad de las oportunidades productivas, el deterioro del mundo del trabajo y el segmentado acceso a la protección social, y la volvemos a reconocer agravada por las asimetrías frente a la globalización. Por ello, cuanto más la desigualdad recorre nuestra región, más intenso es el anhelo de igualdad y más urgente se hace el adoptar una agenda que de sosiego a este anhelo y que confirme el cambio de rumbo que muchos de los países de la región, bajo los legítimos y soberanos liderazgos que ustedes detentan, han adoptado para hacer de la igualdad el valor intrínseco del desarrollo que buscamos. Vengo a esta ciudad, enclavada en medio de los Andes, abrigada con una sólida convicción, que los países de América Latina y el Caribe, como nunca en su historia, gozan de la suficiente madurez política, económica y cultural para tomar la decisión histórica de cerrar sus brechas centenarias y abrir caminos para que nuestros ciudadanos no solo tengan expectativas de un futuro mejor para ellos y sus hijos sino que conquisten el derecho al presente. Esta nueva agenda de desarrollo se sustenta en los siguientes principios: La igualdad se basa en la titularidad de derechos y no solamente en acceso; Las brechas sociales no cerraran en tanto no cerremos las brechas productivas; Hay que igualar para crecer y crecer para igualar; La calidad de política es central para el desarrollo con igualdad; Sostenemos que la región puede crecer más y mejor. No basta con lograr un mayor dinamismo económico, sino mayores niveles de inclusión e igualdad social, menor exposición a los impactos de la volatilidad externa, más inversión productiva y más generación de empleos de calidad. La actual crisis global refuerza la importancia de examinar críticamente el estilo de hacer política macroeconómica. En ese marco, es fundamental que dichas políticas den un salto hacia adelante que priorice el desarrollo productivo. Proponemos una transformación productiva para superar la heterogeneidad estructural que caracteriza a nuestros países procurando el avance de la frontera productiva, a partir de tres ejes integrados de políticas: el industrial, el tecnológico, y el apoyo a las PYMES como pieza central del desarrollo con igualdad. Estamos convencidos que el territorio importa. Las brechas sociales y de productividad también tienen su expresión espacial. De allí la urgencia de crear políticas que aborden la heterogeneidad territorial al interior de los países. Sostenemos que el empleo es la llave maestra para cerrar las brechas sociales. Proponemos una hoja de ruta centrada, entre otros temas, en el impulso de un pacto laboral que genere dinamismo económico y proteja al trabajador y genere igualdad de oportunidades laborales para las mujeres, minorías étnicas y jóvenes. En tanto logramos cerrar las brechas productivas será necesario seguir con políticas sociales activas que aseguren la protección social universal. Una política pública a favor de la igualdad no se restringe a nivelar las oportunidades sino que la función del Estado se extiende para procurar mayor igualdad de resultados y de niveles de bienestar. Para ello es necesario un incremento sostenido del gasto social, avances en materia de institucionalidad social para mejorar la gestión pública y sistemas de transferencias de ingresos que surtan un claro efecto redistributivo. El Estado que construye la igualdad debe ser un Estado democrático, en donde las políticas públicas de largo plazo den cuenta de consensos nacionales en pos de la igualdad. Se trata de un Estado de bienestar y no de un Estado subsidiario. Señora y señores Presidentes Esta es y no otra, la hora de la igualdad. Una vez más gracias, ha sido un honor dirigirme a ustedes.  Publicado en http://www.eclac.org/

domingo

Un relato sesgado por el interés corporativo.


El ruralista afirmó que la Patria alcanzó su esplendor hace cien años, entró en decadencia en la segunda mitad del siglo XX y desbarrancó con el kirchnerismo, al que calificó como “autoritario”, “soberbio”, “egoísta”, “crispado”, “arrogante” y “confrontativo”.

Por Fernando Krakowiak - Pagina 12


El intelectual marxista Raymond Williams definió la tradición como una versión del pasado que se pretende conectar con el presente para condicionar el futuro. El titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, posiblemente no haya leído la frase, pero su discurso de ayer en la Exposición de Palermo constituye una muestra perfecta de ese ejercicio. En este caso destinado a mostrar a los “hombres de campo” como los forjadores de la patria, la cual supuestamente alcanzó su esplendor hace cien años, entró en decadencia en la segunda mitad del siglo XX y desbarrancó con el kirchnerismo. “Cada vez que castigamos al campo nos equivocamos. En el Centenario éramos el granero del mundo y una de las naciones más prósperas del planeta. En el Bicentenario somos un país vapuleado por la corrupción, la imprevisión, la exclusión y la pobreza”, sostuvo. Luego fue más allá y calificó al Gobierno de “autoritario”, “soberbio”, “egoísta”, “crispado”, “arrogante”, “confrontativo” e “intemperante”. A su lado, aplaudieron sus compañeros de la Mesa de Enlace y una pléyade de opositores, donde sobresalieron el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, y el ex presidente Eduardo Duhalde. El ministro Aníbal Fernández calificó al discurso como “espantoso” y retrucó que “no hay mayor corrupción que la de la persona que, al ser beneficiada con rentas extraordinarias, se niega egoístamente a compartirlas”.
El relato de Biolcati fue la contracara de la selección que realizó el Gobierno para la película que proyectó sobre la fachada del Cabildo durante los festejos del Bicentenario. Allí las conquistas sociales del peronismo tuvieron un lugar destacado. Sin embargo, el discurso del ruralista pasó por alto esa historia a la que simplemente englobó como parte de esa segunda mitad del siglo XX que supuestamente marcó el declive del país. Su recorte destacó a Manuel Belgrano en la “tarea de promoción de la agricultura, a la que consideraba un pilar del progreso económico de las naciones”, y al Mariano Moreno que escribió la Representación de los hacendados y “luchó por la libertad de comercio, contra los altos gravámenes exigidos por el cabildo virreinal”. Incluso se comparó con Moreno al decir que 200 años después “estamos luchando contra otros gravámenes exigidos por otros mandatarios”.
Luego de esa breve mención referida al período de la Revolución de Mayo, se concentró en el Centenario, la etapa que más le gusta. “En 1919, las exportaciones superaban los mil millones de dólares, récord recién superado en 1946. El 50 por ciento del comercio exterior de toda América del Sur era argentino. ¿Dónde equivocamos el camino?, ¿por qué perdimos el rumbo?”, se preguntó Biolcati. Su historia contrastó un mundo feliz despojado de conflictos con un presente casi apocalíptico. “Hace cien años, el debate era si debíamos ser como los grandes países de Europa o como Estados Unidos. Hoy compartimos con los países más humildes y castigados de la Tierra los últimos puestos del ranking de calidad institucional”, remató.
Cualquier desprevenido que ayer escuchó al titular de la Sociedad Rural podría haber pensado que los historiadores mienten cuando dicen que la buena performance exportadora de comienzos del siglo XX se combinó con profundas desigualdades sociales, altos niveles de pobreza y el fraude como herramienta política sistemática. De hecho, en 1910 se registró el número más elevado de huelgas y disturbios sociales de la época, pero Biolcati prefirió obviar esa parte de la historia y rápidamente se trasladó al presente. Entonces sí habló de la pobreza e incluso precisó qué porcentaje hay en la actualidad de hogares sin cloacas, hacinados y ubicados en zonas inundables. Si bien no precisó la fuente, es muy probable que no haya sido el Indec, pues aseguró que sus encuestadores son “barrabravas” y sus funcionarios “mitómanos”.
Cuando intentó profundizar en las causas de este “empinado tobogán por donde se fueron deslizando las expectativas, los sueños y los proyectos de aquellos que bajaron de los barcos”, le apuntó al Gobierno con un párrafo de colección que vale citar completo para apreciar la superpoblación de adjetivos calificativos peyorativos que incluyó: “Sólo los autoritarios, los soberbios, los egoístas descalifican al otro para dominar la escena. Es que el egoísmo es pariente cercano de la ambición, la avaricia y el poder. Esperábamos de las autoridades nacionales un pequeño gesto en el Bicentenario de la Patria, quizá que se acercaran hasta aquí. Que comprendieran que la sociedad ya no admite ese estilo crispado, arrogante y confrontativo. Que abandonen por un instante el sesgo autoritario, la mirada soberbia y el gesto intemperante. Hace falta abrir una ventana en esa muralla de intolerancia”, sostuvo para el regodeo de las plateas, que lo ovacionaron.
Para reafirmar la idea, luego aseguró que los pobres y excluidos son “esclavos de territorios electorales que conforman el feudo de una federación de gobernantes, intendentes, caudillos y punteros políticos que se hacen fuertes y poderosos a medida que los pobres son cada vez más pobres y dependientes de sus favores. Le llaman clientelismo, pero es una humillante manipulación de conciencias”.
La esperanza la depositó en la Mesa de Enlace que él integra. “La Mesa de Enlace es un ejemplo. Un ejemplo de diálogo que construye y no descalifica. Un paradigma que debieran imitar nuestros actuales gobernantes”, sostuvo, aunque parecía estar pensando más en los próximos que en los actuales ya que su opinión sobre el gobierno actual la cerró diciendo que “al fin y al cabo son un episodio pasajero de esta historia de 200 años”.
En esta oportunidad, Biolcati dejó para el final de su discurso los reclamos sectoriales de coyuntura. Criticó a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario. “Hoy parece que tenemos administradores a los que parece que les gusta tener a nuestros productores sometidos, encadenados llenando un montón de formularios. Haciendo cola en los mostradores de la Oncca”, dijo y pidió que no se insista con una política agropecuaria que derivó “en la peor cosecha de trigo del último siglo” y “el incumplimiento de la Cuota Hilton”. También afirmó, en lo que fue un claro guiño a la Federación Agraria, que “no queremos un desierto verde de soja que produzca riqueza para pocos. Queremos agricultura con agricultores”. El federado Eduardo Buzzi festejó la ocurrencia.
El discurso también fue seguido con atención por el ex presidente Eduardo Duhalde, la senadora Hilda “Chiche” Duhalde, el jefe de Gobierno Mauricio Macri, el diputado Francisco de Narváez, y sus otros compañeros de la Mesa de Enlace: Mario Llambías (Confederaciones Rurales) y Carlos Garetto (Coninagro), quienes acompañaron con aplausos. En un lugar destacado también estuvo el secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores, Gerónimo “Momo” Venegas, quien tuvo el dudoso privilegio de ser ovacionado por las plateas donde se ubicaron los patrones de sus representados.
Además dieron el presente los diputados Lidia “Pinky” Satragno (UCR), Federico Pinedo (PRO), Ricardo Buryaile (UCR), Ricardo Gil Lavedra (UCR), Jorge Srodek (PRO), Cristián Gribaudo (PRO) y Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos). Este último aportó, como acostumbra, una nota de color al repartirles gorritas amarillas con su nombre a un par de camarógrafos que estaban filmando el evento. Del mundo empresario estuvieron Gregorio Werthein (Grupo Werthein), Cristiano Rattazzi (Fiat), Jorge Zorreguieta (presidente de la Copal), Héctor Méndez (titular de la UIA) y Cristian Amuchástegui (presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario).
Una vez que Biolcati terminó de hacer lo suyo, todos se quedaron a disfrutar de un espectáculo de luces, entonaron el Himno Nacional haciéndole coro a la cantante Patricia Sosa y vieron pasar a los ejemplares campeones, como si no hubiera pasado nada.